Bueno, pasamos dos noches en el puente de diciembre, la casa es pequeña pero suficiente, se echa de menos un sofá en la zona de la supuesta cocina americana y también un acumulador de agua caliente para los seis usuarios que puede acoger, en nuestro caso el segundo ya tuvo que terminar la ducha con agua fría pero lo peor fue que cuando llegamos a la casa estaba congelada con los únicos dos radiadores eléctricos apagados. Cuando pusimos este hecho en conocimiento de la propietaria y le hicimos saber que con tres niños pequeños,( ya lo sabia cuando reservamos) no deseábamos quedarnos en la casa a lo cual contesto GRITANDO que no nos devolvería el dinero del alquiler y que en la aldea se pasaba frío, ¿a dónde creíamos que íbamos?, ante el estupor inicial, finalmente accedió a traer dos radiadores más , aunque estuvo saltando la luz todo el fin de semana. Mencionar también que las puertas de la casa tienen unas rendijas de unos 3 o 4 cm por los que entra un frío terrible y que la carretera pasa elevada por el lado de la casa y de noche se escucha muchísimo.
La casa no dispone de los servicios que hace referencia como barbacoa, columpios, piscina y demás ya que no está próxima a la otra casa sino sola.
Después de haber estado en bastantes casas de turismo rural, la estancia en esta es para olvidar y desde luego la casa no vale ni de lejos lo que cuesta.