Hemos disfrutado unos días en la casa de Jose y he de decir que las fotografías no le hacen justicia.
La casa es maravillosa,con muchos rincones interesantes y mucho arte.
Las cenas en el patio, relajantes y estupendas,la piscina genial y gracias al mantenimiento que realiza Juanjo, hemos podido disfrutarla siempre limpia y a punto. Tener agua caliente en la ducha de la piscina es un lujo,por no hablar de la casita de la piscina,una gran comodidad para tener todo a mano y ahorrar viajes a la casa principal, evitando así llenarlo todo de agua al ir y venir a por cosas,o al ir al baño, pues la casita dispone de un inodoro.
Por la noche se encienden las luces por todo el terreno y tienes la sensación de estar en un lugar de ensueño,de verdad que ha sido maravilloso.
Hay muchos árboles y arbustos frutales,las uvas de la parra del patio,los higos chumbos de la chumbera o las moras de los arbustos de la parte de atrás,deliciosos.
Sólo hay dos peros. La conexión wifi es pésima (si teletrabajas,lo tendrás complicado) y las camas no son muy cómodas.
Pero ninguna de estas dos pequeñas cosas hacen que la estancia en esta maravilla de casa,se vea perjudicada.
En serio,la casa es increíble,y los alrededores son una auténtica pasada.
Por otro lado, tengo que decir que la atención de Jose es inmejorable, ha estado muy pendiente de nosotros, y siempre poniendose tanto él,como Juanjo a nuestra disposición.
Recomiendo este alojamiento al 100%
Muchas gracias por todo.